GLYNDON
Es curioso como las cosas pueden cambiar de la noche a la mañana, en un abrir y cerrar de ojos pasé de estar haciendo las prácticas en el hospital, tratando de mantenerme fuera del radar de las personas, a estar en una cárcel de lujo, no importa cómo le llamen, sigue siendo un lugar en el que me pueden encerrar. Recuerdo haber visto la mirada rota de mamá, y la de enojo de papá, ellos no se merecen tener una hija como yo, una que les ha dado tantos problemas desde el día en el que deci