MADDISON
Tengo deseos de responderle, pero estoy demasiado aturdida con lo que acaba de pasar, Dorian intenta levantarse, Levi camina a la salida del callejón y esa es mi señal para marcharme. Las manos me tiemblan, estoy a nada de dirigirme a la estación del metro, cuando un auto se para a mi lado, bajan la ventanilla y es…
—Levi —susurro.
—Para ti, Sr. Evenson —agrega sin mirarme—. Aprende cuál es tu maldito lugar, ahora sube.
Me muerdo el labio inferior con temor, verlo, hace que recuerde aq