Capítulo 43: La mejor mujer del mundo.
—Aceptaré tu propuesta, Bertrand. Pero si me vas a dar el puesto oficial de Reina… ¡Quiero poder ver a mi bebé sin restricciones!
Bertrand se quedó sorprendido por un instante. Su expresión se tornó pensativa y un suspiro inquieto escapó de sus labios.
—No…
—¿Eh? —Serenia se quedó atónita, convencida de que había escuchado mal.
Un silencio tenso se instaló entre ellos hasta que el Rey Bushlako rompió la quietud.
—No puedo permitir eso. Es el príncipe. Tiene que recibir la crianza adecuada