77.
Capítulo 77.
Mientras tanto, en el hospital, Paula despertaba de un sueño intranquilo. Una enfermera había dejado sobre la mesa una nueva orden de estudios: análisis genéticos. Se llevó la mano al vientre y suspiró. Sabía que Santiago estaba afuera, moviendo cielo y tierra. Y sin embargo, había un vacío entre ellos que debía llenarse con palabras.
Pero todavía no.
De vuelta en la ciudad, la dirección que les había dado Alberto Valentino los llevó a una casa modesta en un barrio bastante peligro