102. La espera
Capítulo 102. La espera más grata.
El auto se llenó de tensión. Santiago no lo pensó dos veces, giró el volante y aceleró rumbo a la clínica de maternidad... en el camino le daba palabras de aliento a su mujer, mientras le pedía a su teléfono que se comunique con el doctor.
-- Tranquila, mi amor. Ya casi estamos, respira conmigo por favor. Respira –
Paula cogió su mano y la presionó con fuerza.
-- Eso está bien cariño, yo soy tu soporte ahora – le señalo, mientras se comunicaba con el doctor.
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