Las luces del gran salón de la mansión Duvall brillaban con la intensidad de un sol artificial. Era una noche especial, una de las tantas reuniones de gala que la familia organizaba para mostrar su estatus ante la alta sociedad. Martha, como siempre, estaba en la cocina, ocupada en las tareas que le correspondían como asistente. Aunque el trabajo era agotador, agradecía tener un empleo en una familia tan prestigiosa; para alguien como ella, de orígenes humildes, trabajar allí era una gran oport