El día siguiente fue un torbellino de emociones. Brenda y Damián se despertaron con la sensación de que la vida estaba a punto de dar un giro significativo. La búsqueda de sus verdaderos padres había comenzado, y aunque había un aire de esperanza, también había un trasfondo de ansiedad que no podían ignorar.
Brenda se preparó rápidamente, su mente llena de pensamientos sobre lo que podría descubrir. Mientras se miraba en el espejo, se preguntó si realmente estaba lista para enfrentar el pasado.