El auto de Kyllian se estaciona frente al edificio donde vive la joven, aunque le había dicho que podía tomar un taxi, su jefe insistió en traerla. Así que a la chica no le quedó más remedio que aceptar, incluso si debía fingir que no le afectaba estar en aquel lujoso auto impregnado de aquel perfume masculino.
—Mañana iniciaremos con los diseños de temporada, le diré a Bruno que pase a recogerte —la joven asiente y se despide de su jefe.
Al entrar al edificio donde vive se percata de un mucha