Cuando era pequeña, a Willow le encantaba dibujar a personas que imaginaba para inventar una familia. Recuerda que los niños del orfanato le preguntaban quienes eran aquellos desconocidos, y ella simplemente les respondía que trataba de la familia que soñaba tener algún día. Los años fueron pasando y al ver que nadie parecía querer adoptarla, comenzó a buscar algún defecto en si misma, suponía que algo malo había en ella y por esa razón no encontraba una familia ideal.
Llegó a perder cualquier