Mucho después de que Leandro se hubiera marchado, Julieta seguía impactada.
Las lágrimas se habían congelado en su rostro y su corazón se sentía como si hubiera muerto.
Cuando ella salió de la cárcel, no estaba segura de si Leandro le iba a enviar de vuelta.
¿Cómo podía recuperar la mansión antigua de la familia Rosales?
No pudo investigar la muerte de sus padres, no pudo salvar a don Camilo, tampoco tenía forma de encontrarse con su hermano.
Julieta se mordió la lengua hasta hacerla sangrar en