¿Embarazada?
—Doctor, ¿qué ha dicho? ¿Que estoy embarazada? —Julieta miró sorprendida al médico.
El médico suspiró.
—Sí, pero señorita Rosales, pero usted tiene cáncer de pulmón. No es apta para embarazarse.
»Ya le he dicho antes que necesita recuperarse, pero no está dispuesta a hacer quimioterapia y a menudo la mandan al hospital con muchas heridas. Señorita, no podría salvarla, aunque fuera un dios —al final de su discurso, el médico frunció los labios y sugirió—. Señorita Rosales, aborte al