—¿Esperanza?
Julieta miró a Ismael con los ojos enrojecidos. Se mordió el labio inferior, sacudió la cabeza y dijo:
—Ismael, mi bebé se ha ido. Ya no habrá más esperanza.
Ella también había pensado en el suicidio para acabar con todo en los momentos difíciles. Sin embargo, en cuanto miraba hacia abajo y vio su barriga ligeramente abultada, desechaba esa idea.
Pero ahora, el bebé ya no estaba.
Su esperanza y el vínculo entre ella y Leandro, se había roto.
—Ismael.
Ella lloró, agarró la mano de Is