Capítulo XXXVI. Las amenazadas
Saqué ventaja de la presencia de Roger y pude escapar de Martha y sus malas intenciones, a llegar a mi alcoba me doy cuenta que Pablo ya está esperando a que yo llegase - cierra la puerta - le digo intentando controlar mi respirtación.
- Ambar mírate... ¿qué es lo que te pasa? - me pregunta mi gran amigo sin tener idea de lo que acaba de suceder.
- Solo haz lo que te digo, cierra la puerta y asegurala. ¡No quiero que nadie entre a mi recámara! - me dejo caer sobre el sofá y Pablo va a hacer l