Capítulo LVI. El arresto
La puerta se abre de par en par y veo que se trata de Pablo, está pálido - ¿te pasa algo? ¿acaso alguien te ha amenazado o te ha hecho daño? - me levanté y le pregunté alarmada pero él no responde a mis preguntas - ven, siéntate y toma un poco de aire - lo tomé por el brazo lo llevé a la mini sala - ¿Pablo qué te pasa? - le pregunté una vez más.
- Mira esto - me puso su móvil en las manos con la bandeja de mensajes abierta.
"Sabemos en dónde y con quiénes estás viviendo, también sabemos que as