112. Verdades que duelen
Dania.
Conforme pasaba el tiempo el enojo se fue disminuyendo y comencé a sentirme mal por todo lo que le dije a esa mujer que claramente le afectó mucho, después de todo ¿quién soy yo para juzgar?, si es una prostituta a mí que me importa, no conozco su vida o las razones que tuvo para hacer lo que hace, en tanto a mi comportamiento... fue muy egoísta, la última vez que miré a Alessandro me deseó felicidad y yo... no soporté verlo feliz al lado de otra persona siendo que quien lo dejó, fui yo