A la mañana siguiente, en la Terminal de Aviación Privada (FBO) del Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York.
La atmósfera tranquila y exclusiva de la sala VIP contrastaba por completo con el bullicio de la terminal pública. Sin embargo, dentro de aquel salón de paredes de cristal seguía reinando un pequeño alboroto.
Felix permanecía fuertemente abrazado a Kenny, escondiendo su rostro húmedo de lágrimas contra el cuello del hombre. Respiraba entrecortadamente mientras intentaba co