El punto es que creo que Blake no nos ha notado.
—Si cariño, ¿por qué?
—Tenías los ojos cerrados y creí que los necesitabas abiertos para picar.
—Estaba meditando —Hago una mueca cuando siento una ligera mordida en mi labio.
—¿Con cuchillo en mano? ¿Quieres evitar matarme? —Él se veía muy divertido, pero yo me pongo seria.
—No Blake, solo que cuando pico cosas, no sé porque, me ayuda a reflexionar.
—Lo entiendo, ¿Deseas que te ayude? —Casi se viene para el otro lado.
—No bebé, somos un e