Parecía como si le sacará permiso a una pequeña.
—¿Cómo podría recompensártelo? —pregunta Blake.
—Eso es lo de menos, es un placer para mí ayudar —le sonríe.
—¿Qué tal una cena? Esta noche —propone.
—Blale, yo… —Blake lo interrumpe.
—Perfecto, nos vemos —me da un beso en la mejilla, palmea el hombro de Aaron y luego se va.
—No lo soporto —comente.
—No tendrías porque hacerlo.
—Oye Aaron, me alegro que aún sigas aquí, ¿Podrías regalarme tu autógrafo? —pregunta Graham saliendo de la habit