—¿No todavía no tienen suficiente dinero como para pagarle a alguien más? —dije divertida.
—Si tenemos, solo que tu padre es un tacaño —se burla mi madre.
—Señor Dugarte —saluda Blake ofreciendo su mano.
—Juan, Blake, sabes que puedes decirme Juan, llevas mucho tiempo con mi hija, ya tenemos confianza —mi padre se la estrecha y lo saluda amistosamente.
Al principio papá se hizo el rudo, pero no porque no le agradaría Blake, solo lo ponía a prueba, luego agarro confianza y lo quiere como un