Aaron se sentía agotado, adolorido, y completamente irritado en aquel momento, no había nada que detestara más que estar lesionado, más aún cuando tenía que ver con sus piernas y no poder caminar, sencillamente lo detestaba, y de acuerdo a su medico, le esperaba casi un año entre operaciones, terapia y una recuperación completa.
Para él, se había sentido casi como si le hubieran dicho que no volvería a caminar o trabajar hasta que sus hijos estuvieran en la universidad. Le habían dado de alta