Aaron no esperaba llegar a casa y encontrar a su suegra golpeando a un muy confundido y cansado Remi
- ...Hacerle eso a mi niña ¡degenerado! - gritaba la mujer, Remi maldijo e voz baja antes de apartarla
- Ya basta, maldita sea - se quejó el hombre, Aaron cerró la puerta tras de sí
- ¿Qué...sucede? - preguntó, confundido, los ojos de la mujer lo apuñalaron
- Sucede, que tu querido amigo se ha estado aporvechando de mi niña - informa, enrojeciendo completamente, Erin estaba sentada en el sofá,