Capítulo 21.
Llegamos a la casa a las afueras de la ciudad. Al salir del auto me debo sostener de la camioneta para no caer, me siento de la mierda y el corazón no ha dejado de latirme como un demonio. De inmediato Roger y Alex se acercan a ayudarme.
—¿Estás bien, bonita? —le niego a Alex—, descuida, ya estás a salvo.
—¿Lizzi? Debió llegar hace mucho tiempo al penthouse y no estoy allá.
—Descuida, envié a Heather a recibirla. Está con ella.
De pronto entre varios hombres sacan al chico herido quien lleva su