Capítulo 14.
Toda la noche no puede dormir, ni siquiera lo intenté porque sabía que no podría. Mi mente estaba demasiado ocupada moviéndose de un lado a otro como para que me cerebro se apagara. No paré de pensar en todo, en Jennifer y en la posibilidad, por muy minúscula que sea de que ese bebé que lleva adentro podría ser mío, por un improbable que suene. No paré de pensar en el santo y su manera de decirme que hará lo que sea para mantenerme alejado de su hija, en ese enemigo que sin querer me cargué enc