Capítulo 85
VALENTINA
Hasta Bobby sentía mi dolor y mi infelicidad. Él se quedaba quieto a pesar que, mis lágrimas mojaban sin cesar su pelaje. Lloré abrazada a él por no sé cuánto tiempo, hasta que mi Axel, me separó de Bobby, me miró a los ojos y nos dimos un beso mágico lleno de amor, de ternura, de todo lo que sentíamos el uno por el otro y al separarnos, él buscaba la forma de decirme algo, pero estaba tan mal como yo, que las palabras tardaron en salir de su boca.