Capítulo 53
VALENTINA
Me largué en el auto lo más lejos que pude. No podía creer el cinismo de esa mujer y como Axel no le había parado el alto. Eso era el colmo, no quería saber nada de él en ese momento y sin saber a quién más recurrir, llegué al negocio de Asereth. Necesitaba hablar con ella urgentemente.
—Hola, Vale ¿cómo estás? —me saludó—pasa, por favor.
—Hola, Asereth. Muchas gracias, por invitarme a pasar. La verdad es que tengo que hablar contigo, su