***
He pasado toda una tarde y noche entera en busca del paradero de mi amigo Alexis, ese mensaje fue demasiado inmaduro de su parte. ¡No me puede decir que desaparecerá!
Mi angustia crece y crece, esta mañana me he levantado deprimida y sinceramente no tengo ánimos de ir a trabajar. Esta casa se siente sola sin mi tía y ahora en el trabajo me sentiré peor porque mi amigo el cobarde ha decidido irse.
Por mi cabeza pasa el pensamiento estúpido del porqué colgué la llamada y de por qué no pude de