Ah, el cliente, puedo imaginarme lo furioso que se debe encontrar, pero de eso de querer desear que me quede sin trabajo… Eso no se hace.
Camino hacia el tocador con la intención de encerrarme ahí y de paso darme el baño de espuma que había planeado.
—Papi, tiene mucha razón de quejarse ninguna y protestar, no hay explicación que pueda justificar lo que hice —miento, es obvio que no le puedo decir que fue por mi trabajo del día a día, ese trabajo principal, ya que este es el secundario.
—Eso no