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Saliendo del centro comercial me apresuro para poder detener un taxi, hoy no me pude venir en mi moto porque Harry me traía en su auto y la verdad que en este momento no quiero esperarlo.
—Alexandra… Te llevo mi ciela —me detengo en seco, esa voz la reconozco—, ¿podemos ir al fin del mundo?
—Alexis, ¡por Dios! —doy un grito al cielo al verlo, corro hacia él y sin importarme que está dentro del auto me lanzo atreves de la ventana—, mi vida, te he extrañado mucho—lo último salió en un hilo de