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He logrado llegar donde pensé que me esperaban desesperados y preocupados, pero me equivoqué, dado que veo a Pamela cómodamente conversando con Marcos y los dos la están pasando bien. Sorprendente, puedo ver una enorme escena que me dice que no pertenezco a esa silla.
—Te dije, nena, ellos están bien —dice tras poner su mano en mi hombro, puedo sentir su respiración agitada cerca de mi oído—, ellos quieren provocarme, aunque se escuche feo, te tengo que decir que ellos se acercan a ti con s