—No te lo creo —hablo tras empujarlo, pero todo fue inútil porque ni lo moví.
De un momento a otro siento los brazos de Harry, sin pedirme permiso me suspende hasta cargarme. Doy un pequeño grito al sentir como me lleva como un costal de papa, le doy las gracias, pero a la vez le suplico que me baje porque quiero caminar, y que no es mala idea que me encierre en mi habitación y salir hasta el lunes.
—Quiero pasar contigo este fin de semana, ya estuve con mi madre y ella de una u otra forma tien