Sentada en su cama, Sasha observa a través de la ventana el horizonte iluminándose en tonos de azul profundo, púrpura y naranja. La suave paleta de colores se refleja en los paisajes nevados, creando una belleza fría y distante que la hace sentir aún más aislada. Se abraza a sí misma, buscando consuelo en el mínimo calor de sus ropas, que ya necesitan ser lavadas.
¿Por qué Miguel eligió vivir en este lugar? — se pregunta. Siendo tan rico y poderoso, podría estar en cualquier lugar del mundo. Mu