¿Es de día o de noche?
¿Han pasado uno o cinco días?
Pedro ha perdido por completo la noción del tiempo en la oscuridad fría de la celda. La distinción entre día y noche se ha desvanecido en su mente. Para él, parece que han transcurrido semanas desde que fue encerrado allí, aunque quizás solo hayan sido unas pocas horas. El aire es pesado, cargado del hedor a humedad y desesperación. Nadie se molestó en limpiar la celda; lo dejaron sobre su propia orina y excrementos, sumiéndolo aún más en