Miguel y Sasha caminan lado a lado hacia fuera del salón, sus pasos alegres y apurados. El sonido de risas y aplausos resuena a su alrededor mientras los presentes lanzan arroz sobre ellos, la pequeña tradición humana que simboliza bendiciones para la pareja.
Miguel mantiene su postura imponente, pero su mirada, al volverse hacia Sasha, está llena de ternura. Ella, por su parte, sujeta levemente la falda del vestido para no tropezar, con los ojos brillando de felicidad y emoción.
— ¿Estás bien?