Un leve movimiento en sus pestañas hace que él contenga la respiración. Sasha despierta lentamente, parpadeando con dificultad. Miguel está a su lado, sus brazos fuertes sosteniéndola con cuidado. Cuando ve sus ojos abrirse, las lágrimas vuelven a caer por su rostro marcado por el agotamiento y la desesperación.
— Compañera — susurra, su lobo aullando dentro de él, la alegría consumiéndolo. La conexión con su compañera ha vuelto.
Ella está débil, pero viva. Miguel siente un nudo en la garganta,