Mariana aparta la mirada llorosa de Sasha para dirigirla a Melody, quien permanece concentrada, recitando palabras incomprensibles del libro de rituales prohibidos. El corazón de Mariana se oprime, un dolor casi insoportable al ver que su querida hermana está a punto de usar a su ahijada como sacrificio. Las lágrimas amenazan con caer, pero las contiene, reemplazando la desesperación por determinación.
Inspira profundamente, sintiendo el calor familiar recorrer sus venas. Las llamas bailan en s