Mundo de ficçãoIniciar sessão— ¡Maldición! — exclamó Mariana, su mente buscando alternativas para romper el escudo.
Pedro disparó otra vez, esta vez apuntando cuidadosamente al punto donde la barrera mágica parecía más débil: la parte trasera de los lycans. Sin embargo, en el instante en que la bala se acercó, el punto brilló con más intensidad y ocurrió lo mismo de antes: la bala tembló en el aire y, en un segund







