Mundo ficciónIniciar sesión— Sé lo que vi — repite en voz baja. — Era ella, sí. No vengas a decirme que estoy alucinando, era Melody.
El silencio entre ellos se vuelve pesado. Pedro la observa por un momento, intentando elegir las palabras correctas, pero antes de poder decir algo, decide actuar. Con pasos lentos, se acerca a Mariana y coloca las manos sobre sus hombros, tratando de ofrecerle algo de consuelo.
— No tienes que ponerte así, Mari &md







