— Esto debe ser un sueño, solo un sueño. Al amanecer, despertaré y encontraré a mi padre dormido en el sofá rodeado de botellas. Me arreglaré y me iré a mi trabajo — Sasha repite estas palabras como un mantra, su voz quebrada y sin vida. Ha llorado tanto que las lágrimas en sus ojos se han secado, quedando solo un vacío aplastante.
Lleva tanto tiempo en la oscuridad que su percepción entre la realidad y los sueños se ha distorsionado. En sus sueños, vivió un día normal, yendo al trabajo y regre