— ¡Cobarde! — Sasha murmura, su voz entrecortada por la presión sofocante en su garganta. Cada palabra es un esfuerzo, una lucha contra la opresión brutal. Por el rabillo del ojo, ve el cuerpo de Lovetta en el suelo, inmóvil.
¡Maldición! — El pensamiento retumba en su mente, haciendo que la desesperación crezca aún más dentro de ella.
— ¿Basuras como ustedes todavía se llaman padres? — Sasha intenta elevar la voz, pero el dolor en su garganta convierte cada palabra en un desafío monumental. — ¡