Capítulo 90.
Para Malcolm ver ese fuego en ella fue todo lo que necesitaba para saber una cosa.
“Haría cualquier cosa que ella le ordenara, solo se tomaría su tiempo en ello” pensó con una sonrisa traviesa, al mismo tiempo que insertaba otro dedo dentro de la húmeda cavidad.
Los ojos de Oleika se abrieron al igual que sus labios. Sentía hasta el fondo como sus paredes se iban acoplando y acostumbrando a la nueva invasión y eso le encantaba.
El aire parecía haber desaparecido, todo el lugar estaba cálido com