Capítulo 89.
Oleika se deja acariciar porque a pesar de no querer aceptarlo necesitaba sentirse deseada, necesitada…
Toda su vida era una serie de traiciones, mentiras y dolor.
“ ¿Qué pasa si merezco otra cosa?” pensaba como si solo fuera una extraña luz detrás de la oscuridad de un pantano.
— No te vayas— Le jadeó Malcolm sobre sus labios.
Pum… pum… pum…
El corazón de Oleika latía a punto de estallar.
Las manos de ambos parecían demasiado pequeñas para consumir cada instante de la piel del otro.
— Quiero q