Capítulo 254.
Los ojos de Malcolm se contraen impactado por la declaración, su cuerpo que había estado caliente por correr sin descanso durante varios días estaba perdiendo ese calor.
— ¿Cachorros?— repitió en automático como si no pudiera comprender esa palabra.
— Sí cariño— dice Oleika envuelta en escalofríos, la última señal que mostraba que su cuerpo estaba cediendo ante el desgaste de esa invasión a su cuerpo— nuestros cachorros.
En medio de la desesperación Wone grita con un toque de exigencia.
— ¡Ne