Capítulo 214.
“Solo faltan unos minutos” piensa Clara al mismo tiempo que encuentra una vara en tono grisáceo con unas pequeñas manchas café.
Finalmente la había encontrado.
Era la vara que le había indicado Oleika, un canalizador de magia natural que haría de aislante entre la magia oscura que la rastreaba y su cuerpo.
Clara respira profundo y entre jadeos coloca la vara con su mano sobre la muñeca de la otra tenía que ser rápido, tenía que hacerlo de forma precisa y segura antes que el sol desapareciera.
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