Capítulo 13.
Alfa Líder Malcolm se concentraba en una sola cosa.
Eliminar a cualquiera que se atreviera a utilizar la debilidad de alguien más a su favor.
— ¡¿Qué demonios estás diciendo?!— gritó como un rugido, al mismo tiempo que lanzaba contra la pared un pequeño florero que acababan de colocar sobre la mesa haciéndolo partirse en mil pedazos.
Gerardo se mantuvo impasible, ya estaba acostumbrado a esos arranques de ira de su Alfa.
Décadas atrás, cuando apenas era un joven, había sido rescatado, como mucho