Capítulo 128.
Malcolm se encontraba recostado abrazando a Oleika, acariciando cada una de sus curvas e inspirando su delicioso olor, sin importar que fuera de noche él podía sentir los rayos del sol envolviéndolo, y todo por ella.
¿Realmente su futuro era lo que tenía planeado o todo formaba parte de otro plan?
“Desearía tener la posibilidad de abrazarme a tu cuerpo y jamás soltarlo” pensó el Alfa deseando poder enfocarse solo en lo que su deseo más profundo le dictaba, concentrarse en su felicidad y nada más