Capítulo 122.
Oleika observa la imagen que le regresa el espejo, y traga saliva, después de esa experiencia tan revitalizante, su cuerpo está ansioso por más…
Mas contacto, mas caricias, mas sexo… Sentir que realmente sí existe.
Después de haber llegado a la posada y entregar la carne y colmillos del gato gigante a cambio de alimento y dos habitaciones, el posadero cerró por completo el lugar dejándolos completamente solos en el lugar, ella había pedido que ambas habitaciones estuvieran en extremos contrarios