Capítulo 123.
Malcolm debía ganarse el cielo, a un lado de la Diosa luna ya que estaba haciendo prácticamente un milagro con su uso de autocontrol.
Colocó su mano en uno de los cachetes de ella y acarició con el pulgar la comisura de sus labios.
“Eres perfecta, jodidamente perfecta” Pensó al mismo tiempo que tomaba el cabello de ella entre sus dedos para guiarla en el ritmo y la profundidad.
— Si sientes que es demasiado dime… y la saco.— Indicó el con un gruñido de voz.
Ella asintió con la cabeza y esos jueg