C49-NO SUBESTIMARLO.
C49-NO SUBESTIMARLO.
El auto se detuvo frente al aeropuerto privado y las luces se reflejaron en el fuselaje oscuro de la aeronave que los esperaba. Eros fue el primero en bajar, no miró alrededor y Stefan lo siguió, cerrando la puerta detrás de sí.
Subieron a un jet ejecutivo blindado y dentro, el ambiente era sobrio, cómodo y peligroso.
—Whisky doble —ordenó Eros apenas tomó asiento.
—Igual —dijo Stefan.
La azafata asintió y se retiró sin hablar. Cuando quedaron solos, el silencio volvió a caer, espeso, mientras el avión comenzaba a rodar.
Eros apoyó los codos en las rodillas y miró a Stefan de frente.
—¿Estás seguro de que esa información es correcta?
—Sí —respondió sin dudar—. Mi contacto en Colombia lo conoce bien. En cuanto mencioné a Esteban Carrera, me dijo que es uno de los que mandan en Cancún, es el jefe máximo, controla rutas, dinero y gente.
Eros escuchó en silencio.
—También me dijo algo más —continuó Stefan—. Darío les habló de nosotros, y se mostró interesado en hacer