Balto miró a su mujer igual de asombrado, ¿Qué querría el jefe alfa de Asia con su esposa? Blanca siguió leyendo la carta e interpretándosela a su esposo y él le prestó toda la atención del mundo a su mujer y en cada línea que leía para él.
―Bueno, espero que no quede como el de Europa. ―Bromeó mordiéndole la espalda a su mujer. ―Por otro lado, tú y yo tenemos algo pendiente. ―Blanca rodó los ojos.
―“Tenías que hacerlo, eres tú quien malacostumbró a nuestro hijo, ¿Estás tan molesto por tener qu