Capítulo especial, narrado por la bruja Ágata
Las heridas en mi cuerpo van sanando con el paso de los días, el ataque que sufrí fue lo suficientemente fuerte como para mantenerme dormida y con los miembros inactivos durante tres días, mucho tiempo si recordamos que la actividad física es importante.
No esperaba un ataque sorpresa de esa envergadura, me preparé en caso de que alguien intentase dañarnos, pero no pensé que formarían un contingente de sesenta personas solo para llevarse a Stefano